Ella era una chica plástica de esas que veo por ahí, de esas que cuando se agitan sudan Channel number three. Que sueñan casarse con un doctor pues el puede mantenerlas mejor, no le hablan a nadie si no es su igual, a menos que sea 'fulano de tal'. Son lindas, delgadas, de buen vestir, de mirada esquiva y falso reir. El era un muchacho plástico de esos que veo por ahí, con la peinilla en la mano y cara de yo no fui, de los que por tema de conversación discuten que marca de carro es mejor, de los que prefieren el 'no comer' por las apariencias que hay que tener, para andar elegantes y asi poder a una chica plástica recoger. Era una pareja plástica, de esas que veo por ahí, el pensando en solo dinero, ella en la moda en París. Aparentando lo que no son, viviendo en un mundo de pura ilusión, diciendo a su hijo de 5 años: 'No juegues con niños de color extraño'. Ahogados en deudas para mantener su status social en boda o coctel. Era una ciudad de plástico de esas que no quiero ver, de edificios cancerosos y un corazón de oropel, donde en vez de un sol, amanece un dolar, donde nadie ríe, donde nadie llora, con gente de rostros de polyester, que escuchan sin oir, que miran sin ver, gente que vendió por comodidad su razón de ser y su libertad.
No te dejes confundir, busca el fondo y su razón, recuerda: Se ven las caras pero nunca el corazón.
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