que se llama Ijuí (algo así) pero todos los que estaban en la frontera se iban para allá, así que no iba a haber lugar para quedarse. Tipo 9 de la noche llegamos a una ciudad que se llama Carazinho. El hotel nos salío un huevo y cinco cuartos y el desayuno era bastante choto, para la habitación de tres personas, en la ducha te ponían unos shampoositos de mierda que te los gastabas vos solo, pero me robé un jabón. La mejor parte es que estaba lleno de cordobeses rubios, muchos, muuuuchos de ellos (se convirtieron lentamente en mi obsesión). No se que tienen, pero son lo mejor que hay. A la noche fuimos a comer a un restaurante en el que me sirvieron una cosa que eran dos panes de 45cm (lo compartí con mi viejo) con muchas cosas adentro y una salchicha, era colosal (?).
En un pueblito de putas, perras y bufarrones.
lunes, 15 de febrero de 2010
Crónicas de mi viaje. Parte 2
Después de salir de la frontera entramos a Brasil y seguimos el viaje, ibamos a parar en un lugar
que se llama Ijuí (algo así) pero todos los que estaban en la frontera se iban para allá, así que no iba a haber lugar para quedarse. Tipo 9 de la noche llegamos a una ciudad que se llama Carazinho. El hotel nos salío un huevo y cinco cuartos y el desayuno era bastante choto, para la habitación de tres personas, en la ducha te ponían unos shampoositos de mierda que te los gastabas vos solo, pero me robé un jabón. La mejor parte es que estaba lleno de cordobeses rubios, muchos, muuuuchos de ellos (se convirtieron lentamente en mi obsesión). No se que tienen, pero son lo mejor que hay. A la noche fuimos a comer a un restaurante en el que me sirvieron una cosa que eran dos panes de 45cm (lo compartí con mi viejo) con muchas cosas adentro y una salchicha, era colosal (?).
que se llama Ijuí (algo así) pero todos los que estaban en la frontera se iban para allá, así que no iba a haber lugar para quedarse. Tipo 9 de la noche llegamos a una ciudad que se llama Carazinho. El hotel nos salío un huevo y cinco cuartos y el desayuno era bastante choto, para la habitación de tres personas, en la ducha te ponían unos shampoositos de mierda que te los gastabas vos solo, pero me robé un jabón. La mejor parte es que estaba lleno de cordobeses rubios, muchos, muuuuchos de ellos (se convirtieron lentamente en mi obsesión). No se que tienen, pero son lo mejor que hay. A la noche fuimos a comer a un restaurante en el que me sirvieron una cosa que eran dos panes de 45cm (lo compartí con mi viejo) con muchas cosas adentro y una salchicha, era colosal (?).
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