En un pueblito de putas, perras y bufarrones.

lunes, 22 de febrero de 2010

Crónicas de mi viaje. Parte especial

Hoy les voy a contar una historia de amor desgarradora (?). Bueno, en cuanto llegamos a la casa que alquilamos teniamos varias casas vecinas, eran casi todos argentinos. Pero había 3 chicos de capital que captaron nuestra atención ¿Por que? Porque todas las noches se jugaban un fulbito (Hacer jueguitos con la pelota de fútbol como un deformado mental) todas las noches hasta la madrugada. Unos días después de que llegamos llegaron unas muchachas israelitas que menejaban el inglés, el israelí (?), el portugués y un poco de español. OBVIAMENTE los típicos pajeros argentinos no tuvieron mejor idea que hacer contacto con estas chicas, una noche las invitaron a la playa. Pero antes les dijeron que ellos antes de ir a la playa tomaban vodka con Speed, la chica israelita no tenía la más puta idea de lo que era el Speed, entonces el MACHO ARGENTINO le hizo la siguiente explicación; MUY al estilo: Mi Tarzán, tu Jane. Le dijo esto: Sí, nosotros en Argentina, bebida energizante, RED BULL! La mina lo miró con cara de: Este tipo se debe pensar que soy una pelotuda. Bueeeeeno, se fueron a comprar el Vodka, volvieron, y las chicas muy educadas le insistían con pagar la mitad, a lo que el macho argentino le contestó: No chicas, ustedes no pagan, por eso les gustan los argentinos, porque nosotros somos caballeros (Qué imbecil de mierda).
Una de las chicas se llamaba Betty. Betty, según lo que escuchamos, más tarde esa noche fue encarada por uno de los machos argentinos, pero ella muy educada le dijo que no porque nosequecosa, pero le dio una cartita (Qué boluda).
Siguieron los encuentros entre los machos y las israelitas, pero los machos no parecieron ganar mucho.
La última noche de los machos argentinos estaban jugandose un fulbito cuando viene una de las israelitas y se asoma a la escalera, uno de los machos le pregunta por Betty y la chica le dice que no lo quiere ver. Entonces este muchacho le dice: A mi Betty la otra noche me dio una cartita, le podés llever esta? (Y le da un papel). Siguieron conversando hasta que el macho argentino decidió declarar su amor por Betty, pero no le salían las palabras, también probó decirselo en inglés: She is so... No, no puedo (Que inútil).
Trató trató y trató pero no le salían las palabras, se hicieron las 11 y los winners se tenían que ir al aeropuerto, la chica israelita para animarlos un poco les dijo: A las 12 vienen unos amigos y estamos de fiesta toda la noche (Forra de mierda).
Cuando los chicos de capital se fueron se terminaron las latas de cerveza en nuestro patio, los fulbitos interminables de la madrugada, la música a todo lo que da a las 4 de la mañana, y todos esos estorbos que sufrimos unos 7 días mas o menos.

Aclaro que todas las conversaciones y los hechos fueron escuchados y/o vistos por mi y mis viejos, esta historia es real O.O
OBVIAMENTE que cuando llegaron a sus casas les habrán relatado a sus amigos que no pudieron ir las miles de millones de chicas que se ganaron y todas las que pasaron por su cama, de todas las nacionalidades por supuesto, israelitas, argentinas, uruguayas, brasileras, chilenas, etc etc.
Esto se merecía una entrada especial poque fue de lo que me reí todo el viaje. La próxima vez traten de emborracharlas un poco más.

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